¿Alguna
vez te ocurrió, de presenciar un momento y tener la sensación de haberlo vivido
anteriormente?
Bien,
si tu respuesta es positiva, lo que experimentaste se conoce vulgarmente como “DejaVu”
y aunque es un evento sumamente extraño, puedo asegurarte que le ha pasado al
menos unas tres veces a cualquier ser humano en todo el mundo.
Con
respecto a esto, muchas personas creen que “el Deja vu” representa la capacidad
de predecir el futuro, premoniciones… (aun que ya hay una palabra para eso:
Clarividencia) Y es algo que, en 2008 se descartó por completo gracias a la
psicóloga Anne Cleary, que desmontó el mito, comprobando que las personas que
habían experimentado un deja vu, no tenían más capacidad que otras para
predecir el futuro.
La
lista continua con extrañas creencias de que has sido abducido por seres de
otras dimensiones, que te han colocado códigos en tu cerebro, señales sobre tu
futuro, que debes prestar atención para continuar tu propósito. ¿Qué propósito pudiera
ser este? Ni idea. Pero si te han secuestrado alienígenas, que posiblemente
vengan de millones de años luz hasta acá, para salvar tu vida con carteles
luminosos complejos en tu cerebro, debe ser algo importante.
También
está la creencia de universos paralelos, pero, ni siquiera le voy a dedicar un párrafo
a esto, perdón.
La realidad es que, este fenómeno psicológico de haber experimentado otra vez un evento, que en verdad está sucediendo por primera vez, tiene que ver con un error en el cerebro.
Más precisamente en la transferencia de imágenes a las diferentes memorias.Todos los humanos tenemos en nuestro cerebro, 3 tipos de memoria, a excepción de mi suegra, que tiene una memoria extra dedicada solo a mí y a todo lo que no hago, todos los demás tenemos solo tres:La memoria inmediata: Se refiere a la memoria de aquello que ha ocurrido o se ha presentado apenas unos segundos antes. Se relaciona con las funciones de percepción, atención y conciencia. Clínicamente nos indica si la función de entrada y registro está intacta.
Memoria reciente: Memoria de aquello que ha ocurrido o se ha presentado varios minutos u horas antes. Refleja la capacidad de adquirir y retener nueva información. Requiere un proceso de almacenamiento, además de registro.
Memoria remota: Recoge la experiencia y acontecimientos pasados en la vida del sujeto. Refleja la capacidad de recordar información sobre hechos sucedidos en un tiempo ya distante, y por supuesto, anteriores al inicio de los problemas de memoria. Interviene fundamentalmente la función evocativa.
En
el campo de la investigación se utilizan otros términos, referidos a los
mecanismos de memoria, y que pueden dar lugar a confusión cuando se utilizan en
la clínica: Memoria a Corto Plazo (MCP) o Memoria Primaria: A menudo
es utilizado por psicólogos “como sinónimo de memoria inmediata”, sin embargo,
en la práctica médica se identifica como: memoria reciente.
Memoria
a Largo Plazo (MLP) o Memoria Secundaria: Englobaría los conceptos
clínicos de memoria reciente y remota. En la clínica se identifica como
memoria remota. En la MLP podemos hacer 2 tipos de distinciones:
La
primera es entre Memoria Episódica (memoria de sucesos, ligada al
tiempo y espacio) y Memoria Semántica (aquí se almacenarían contenidos
semánticos generales. Ej. El significado de palabras o conceptos, o la
comprensión abstracta de nuestro entorno).
La segunda distinción reside entre Reconocimiento del material presentado a la persona y Recuerdo sin ofrecerle más ayuda. Esto último requiere mayor esfuerzo.
Bien,
ahora intentemos meter el concepto de Deja Vu y veamos que surge.
Según
nuestra investigación, el fenómeno se produce cuando la parte del cerebro que
detecta “la familiaridad” se desincroniza con la realidad.
- A T E N C I Ó N -
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Es decir:
Ante
semejante situación y todo sucediendo a micras, nuestra mente concluye que:
“Pucha,
esto ya lo viví.”
Cuando
en realidad, no. Solo fue un error muy común de nuestro cerebro en la ida y
vuelta de información y que ni siquiera es producto de ninguna enfermedad
cerebral.
¿O
sí?
Bueno,
si existe una pequeña posibilidad de una enfermedad cerebral, si esto te sucede
muy a menudo, digamos una o dos veces al mes. En ese caso, te recomiendo que
visites a un profesional de la salud (Neurólogo en lo posible).
Pero
seamos un poco más científicos y expliquemos donde va esa imagen, cuando entra
por el ojo.
El recorrido de una imagen desde el
ojo hasta el lóbulo occipital es el siguiente:
1- 1- Un
rayo de luz entra en el ojo y atraviesa la córnea, el humor acuoso, el
cristalino y el humor vítreo hasta llegar a la retina.
2- 2- La
retina convierte las imágenes en señales eléctricas y las envía por el nervio
óptico al cerebro.
3- 3- La
información visual pasa primero por el tálamo, donde hace sinapsis en un núcleo
llamado geniculado lateral.
4- 4- La
información abandona el geniculado lateral y viaja hasta V1, la primera zona
del córtex visual, situada en el lóbulo occipital.
5- 5- Desde
los ganglios geniculados salen las radiaciones ópticas, un haz amplio de fibras
nerviosas, una izquierda y una derecha, que atraviesan a cada hemisferio hasta
llegar al lóbulo occipital.
6- 6- En
la corteza visual, los estímulos se transforman en imágenes y experiencias
visuales significativas.
La
información del campo visual derecho viaja en el tracto óptico izquierdo y la
información del campo visual izquierdo viaja en el tracto óptico
derecho. Cada tracto óptico termina en el núcleo lateral geniculado (NLG)
en el tálamo.
Cuando
la escena llega al lóbulo occipital, entra en juego algo que se denomina:
Memoria Selectiva.
La función del recordar es la capacidad de retener y utilizar
posteriormente la experiencia; tiene una enorme influencia en el desarrollo
intelectual, interpersonal y en la transmisión del conocimiento. Especialistas
desentrañaron el complejo funcionamiento de la memoria.
¿Por qué nos es imposible olvidar el olor del perfume que usaba la abuela, cuando teníamos 3 años, pero nos cuesta recordar los detalles en torno a un escenario familiar delicado que atravesamos hace apenas, un par de años? Es que la complejidad de la memoria está totalmente ligada a lo emocional.
Para lidiar con el sufrimiento o asirnos al gozo, nuestro cerebro crea laberintos y muros adaptando la realidad a nuestro antojo. A este proceso lo conocemos como "Memoria Selectiva".
El Dr. Héctor Petrucci, (*referencias) psiquiatra y
psicoanalista especializado en psiconeurofarmacología, plantea que "toda
memoria es selectiva, de acuerdo con los hallazgos de la neurociencia. Lo
es por vincular la memoria declarativa a la memoria implícita, ya que
interviene en la selección de lo que memorizamos, nuestra historia vital y toda
nuestra subjetividad. Por eso es que recordamos lo que más nos impacta, y
eso es diferente para cada uno de nosotros, tanto en lo positivo como en
lo aversivo".
La posibilidad de que, en el momento en el que un deja vu está
dándose, los olores, las emociones, la luz tienen mucho que ver en como esa
memoria selectiva va a interpretar esa situación. No es común que se de esta
situación todo el tiempo, por ese motivo, esa sensación que quizás nuestro
cerebro la esté asociando a una sensación parecida o igual en otros aspectos
fuera del escenario que tenemos frente, de un falso positivo a esa escena y
entonces “Vualá” o porque no Voilà, (ya que estamos hablando en términos franceses)
y ahí tenemos un DejaVu.
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Fuentes:
Memoria
Selectiva. – Informe de INFOBAE del 28/04/2024. (Información actualizada al
expediente de “El Observador Penitente” creado en febrero del 2017)
Dr. Héctor Petrucci: Reside en Argentina · Coordinador
de Salud Mental · Medicus S.A.
Admisor
de pacientes equipo de adultos. Profesor titular de Neurociencia y Farmacología
USAL. Médico Psiquiatra en OSDE. Actividad profesional privada.








