jueves, 16 de mayo de 2024

PARALISIS DEL SUEÑO-

 

¿Se te ha subido el muerto alguna vez?

Bueno, esta expresión se ha hecho mundial y conocida, por esta extraña experiencia que pudiste tener alguna vez, o quizás muchas veces, o tal vez…nunca. La cuestión es que, muchas veces, este tipo de experiencias, son indicativos de una enfermedad en el cerebro. Por lo que si te sucede muchas veces en un período corto, entonces deberías consultar a un profesional de la medicina.


Y no, no es un juego, pero si te interesa, te dejo el link en la imagen.

 Está en Discord.

 

Se llama “Parálisis Del Sueño”,  y te voy a contar cómo se produce.

Es una incapacidad temporal de moverse o hablar, justo al despertar repentinamente por algún estímulo externo. Puede llegar a durar segundos o extenderse, como mucho a un minuto.

 

Lo más probable que sintamos, si es que nunca te ha pasado, es que, despiertas, porque tu cerebro, mientras soñabas, escuchó o percibió algo que lo puso en modo alerta, por lo que inmediatamente va a generar que te despiertes. Solo que, los químicos que utiliza el hipocampo, segregados en este sector, inmovilizan los músculos de tu cuerpo, al grado de dejarte absolutamente inmóvil, mientras duermes. Específicamente: Gaba y Glicina.

 

Al despertar de manera inmediata, estos líquidos, debido a la adrenalina y al cortisol, dos de las hormonas liberadas por la glándula suprarrenal naturalmente cuando está el cerebro en estado de alerta, van a disolver a la Gaba y a la Glicina, y esto va a tomar solo unos segundos.

 

Lo más probable es que experimentes Una Parálisis del Sueño, que no es más que, abrir tus ojos, y encontrarte, no solo que no puedes mover el resto del cuerpo, sino que también, todavía estás soñando en un 50%.

 

Las alucinaciones son parte del caldo químico dentro de tu cerebro, así que, traes lo que estas soñando a una imagen real del lugar en donde estas durmiendo.

 

Es decir, te despiertas, ves tú habitación desde la cama (eso es real) pero tu cuerpo no se mueve, por el efecto de la Glicina y la Gaba.



Tienes entonces la imagen de aquello con lo que estabas soñando frente a ti, en esa habitación, por unos segundos. Entras en pánico y como consecuencia de este estado de pánico, el cuerpo segrega Adrenalina y Cortisol. Justamente porque te asustas.

                                                                          -Gracias Geminis-

 

En raras oportunidades no alucinas nada, solo te despiertas inmóvil en tu cama, y lo único que puedes mover son tus ojos.  Y puedes mover tus ojos porque, la Gaba y la Glicina actúen sólo en los músculos que están por debajo del cuerpo, principalmente, extremidades inferiores y superiores. Los ojos o los músculos de los ojos no están siendo afectados por estos químicos.

 

Otro punto no menos importante, es que, el tiempo cuando soñamos, se estira. Hay una dilatación del tiempo tal y como lo experimentamos cuando estamos despiertos.

Es decir, si estamos soñando (o dormidos) y el sueño es profundo, vamos a despertar con la sensación de haber descansado bien, y de haber dormido bastante tiempo. Pero, quizás nos encontremos con la situación de que, nos quedamos dormidos en algún lugar, donde haya otra persona haciendo una actividad, y cuando mires el reloj o preguntes la hora, vas a enterarte que solo habían pasado unos minutos. Es lógico que el cerebro, nos induce a percibir un tiempo que no se ajusta al tiempo real, para que el sueño sea reparador.

 

No olvidemos que, el cerebro, mientras dormimos, es donde más actividad tiene, por todas las funciones que éste cumple en el organismo.

 

En la antigüedad, también sucedía, solo que estaba vinculada a personas con un don profético, o en otra época, a las brujas y brujos, y esto, si lo hablabas, entonces, quizás te convertían en ceniza.

Hay muchas leyendas urbanas que surgen por este extraño suceso.

Como la mujer que, tuvo una parálisis de sueño, mientras se hospedaba en un hotel, junto a su hijita de 2 años.

Después de haber viajado con la niña desde el Paraguay a la Argentina, la mujer entró al cuarto, dejó sus maletas junto a la ventana y se quedaron, junto a la niña profusamente dormidas sobre la cama.

La mujer dice que escuchó el sonido de un disparo. Pero en realidad, fue el sonido de su maleta, que cayó de costado, y que su hijita volcó solo para poder trepar a la ventana de un tercer piso, para ver a la calle.

Mientras la niña exponía su cuerpo al vacío, ella despierta y nota que su cuerpo está completamente entumecido.

En ese momento de angustia importante, una mujer, que llevaba puesto un camisón blanco, salió de la nada, tomó a la niña y mientras la madre estaba inmóvil, la mujer dejó a la niña a salvo, junto a su madre.

Lo que sucedió después, mientras la madre se recomponían de su inmovilidad, fue raro, muy raro.

Ella sonrió, sabiendo que había hecho algo muy bueno, pero luego, saltó por la ventana de aquella habitación para encontrar la muerte, 3 pisos abajo.

 


Lógicamente, cuando esta bajo a los gritos y salió a la calle para corroborar su historia con el conserje, no había nadie.

 

En otras culturas, cuando esto te pasa, es porque ha asesinado a alguien sin que jamás te hayas dado cuenta.

¿Crees que esto de asesinar a alguien sin saberlo, no pasa?

Te cuento que, hay miles de veces que se hacen disparos al aire, por algún festejo o celebración que justifica el estruendo. Cuando se trata de balas de plomo, la velocidad y el ángulo de disparo, sobre todo cuando pensamos que esa bala no puede hacer daño, es cuando más pasan y de eso…jamás nos enteramos ¿verdad?

Esos fallecidos, regresan, en la cultura Japonesa, para sentarse sobre tu pecho, al momento que estás durmiendo. Te despiertas y sientes el peso y ves a la persona que murió frente a ti, sentada en tu pecho.
Segundos después, todo regresa a la normalidad, y alguien te dice, que solo fue… una parálisis del sueño.

 

Le agradezco su tiempo, y que me haya permitido explicar un poco sobre este tema, que al día de hoy, sigue siendo una de las experiencias más traumáticas pero que dejan de serlo, cuando uno se educa en la información. Un gran abrazo y gracias de nuevo.